Los Sistemas Operativos actuales se mantienen con dificultad (véase la cantidad de dinero que engrosa las arcas de empresas de soporte de software de sistemas). Las causas son la gran complejidad de los mismos y su escasa fiabilidad. Se trata de un círculo vicioso puesto que no pueden hacerse más fiables debido a su complejidad.
El aumento en simplicidad y fiabilidad del sistema propuesto hace que su mantenimiento sea menos pesado con respecto al de un sistema no adaptable.