La idea básica de ambos sistemas [128, 132, 52] es el suministro de una única abstracción: el fichero. En ambos sistemas todos los recursos se modelan como si de ficheros se tratase. El empleo de un protocolo de comunicaciones que permite emplear ficheros de forma remota permite la distribución del sistema.
El problema que encontramos radica en el hecho de que éstos sistemas están forzando el uso de la única abstracción suministrada. Por otro lado, aspectos como la gestión de procesos y la gestión de memoria están completamente cableados dentro del núcleo. Por consiguiente, no es factible su adaptación. Si tenemos en cuenta que precisamente son estos dos aspectos los que permiten alcanzar mejores incrementos en rendimiento mediante la adaptación de los mismos [61], puede entenderse como ventajoso el empleo de un SO que sea realmente adaptable.