En primer lugar es preciso suministrar algún mecanismo de tal modo que puedan crearse flujos de control e identificar los recursos necesarios para la ejecución de dichos flujos. Procesos, tareas, threads y otras abstracciones similares podrían implementarse sobre este mecanismo. Básicamente se trata de multiplexar los procesadores de un modo seguro.
Los servicios de gestión de procesos son sencillos en Off: no hay procesos. La única abstracción suministrada a tal efecto es el Shuttle. Un Shuttle es un contexto hardware extensible. Inicialmente consiste tan sólo en un contador de programa y un puntero de pila, aunque puede extenderse posteriormente para incluir otros fragmentos de contexto, tales como: registros de propósito general, espacios de direcciones, niveles de privilegio de entrada/salida, etc.
En otros sistemas el subsistema de gestión de procesos es rígido y debe reimplementarse para aceptar modificaciones [164, 73]. En Off basta con extender el Shuttle con un nuevo fragmento de contexto. A estos fragmentos los llamamos propiedades. No todos los shuttles han de tener las mismas propiedades, de este modo tenemos la posibilidad de utilizar diferentes abstracciones de ``proceso'' en el mismo sistema al mismo tiempo.
El tiempo de procesador se divide en quanta que se asignan a Shuttles bajo demanda [60] con lo que es posible implementar diversos algoritmos de planificación [173] en área de usuario. Además, los Shuttles, como el resto de las abstracciones suministradas por Off no están atados a un procesador o nodo determinado. Al considerar el sistema toda la red y no nodos aislados, cualquier procesador disponible será capaz de ejecutar un Shuttle, incluso si éste ejecutaba anteriormente en un nodo distinto. Esto es, los Shuttles pueden migrar.