La simplicidad de los servicios suministrados hace que la
implementación tenga poco trabajo que hacer y, por tanto, pueda
concentrarse en hacer su único trabajo bien: multiplexar el
hardware distribuido. No se pierde tiempo ni demultiplexando llamadas
al sistema ni en tareas de registro y mantenimiento
que pueden no llegar nunca a ser necesarias
[116].
La adaptabilidad permite emplear algoritmos optimizados para aplicaciones específicas. Mediante técnicas similares se ha conseguido incrementar la eficiencia de diversas aplicaciones hasta en dos ordenes de magnitud [59]. Ahora, gracias al trabajo desarrollado en esta tesis, estas técnicas se pueden utilizar también en Sistemas Operativos Distribuidos.