Es cierto que se producen más llamadas al sistema si el interfaz empleado es de más bajo nivel. No obstante, esto no es un problema grave y existen soluciones [89] aportadas por otros sistemas que también utilizan interfaces próximos al hardware [60].
Además hay que considerar la disminución del coste de llamada al sistema, la posibilidad de efectuar intercomunicación de procesos (IPCs --de inter-process communication) entre distintos dominios de protección sin cambiar de contexto (ver capítulo 3.4), el incremento de eficiencia en la manipulación de datos de usuario por parte de (lo que antes era) el sistema operativo (que ahora puede estar contenido en una librería) y la posibilidad de aumentar la eficiencia en IPC sobre la red mediante uso de protocolos específicos. Estas consideraciones contrarrestan el posible incremento de llamadas al sistema como se ha visto en sistemas centralizados adaptables [60] y en sistemas distribuidos que utilizan protocolos específicos [120, 103].
A esto hay que añadir que resultados anteriores muestran como los
cambios de contexto en arquitecturas
kernel no son realmente un
problema conceptual, sino que son cuestión a resolver por una
implementación cuidadosamente diseñada [110].