Hay que tener en cuenta que los nombres que hemos discutido en los
apartados anteriores se utilizan para nombrar recursos del
kernel, y no
recursos de mayor nivel de abstracción tales como ficheros,
procesos, etc.
En este sentido, es posible afirmar que Off no incorpora realmente
un servicio de nombres como tal. O, dicho con más precisión,
el
kernel carece de servicios de directorio, cada aplicación puede
utilizar el esquema de nombrado (estático, dinámico, centralizado,
distribuido, etc.) que más le convenga y utilizar los nombres de los
recursos suministrados por Off como si de nombres físicos se
tratase.
Con ello respondemos a la necesidad de distinguir entre denotación (qué objeto es para nosotros el nombrado por un nombre) e identificación (de qué objeto estamos hablando realmente) de los recursos utilizados. Esta distinción es común en la vida cotidiana donde, por ejemplo, cada persona está identificada unívocamente por un identificador (por ejemplo, su D.N.I) y a pesar de ello se emplean distintos nombres para referirse a la misma (por ejemplo, ``mi hijo'', ``el profesor'', ``Paco'', etc.)
La disponibilidad de sistemas de nombrado de nivel de aplicación permite la realización de entornos en los que diferentes aplicaciones pueden percibir el mismo objeto como objetos diferentes y, del mismo modo, objetos diferentes como si fuesen el mismo. La relatividad de la identificación de objetos puede ahora modelarse dependiendo del contexto.
Por último, otra razón por la que no se suministran servicios de directorio es que otros sistemas han utilizado ya con éxito espacios de nombres en el nivel de aplicación--que no se imponen globalmente por parte del sistema-- comprobándose su alta flexibilidad y su conveniencia [129, 167].