Como consecuencia directa de la poca flexibilidad y del mal rendimiento, el número de usos y aplicaciones para los que los SSOO distribuidos actuales no es adecuado es considerable [25, 170]. No es de extrañar que no se considere a los Sistemas Operativos Distribuidos de propósito general como aptos para aplicaciones de tiempo real o tolerancia a fallos [64, 170].
En aquellos casos en que no fuese conveniente utilizar el sistema que proponemos, bastaría con adaptarlo o extenderlo, haciendo uso de su flexibilidad, para eliminar las razones alegadas.